Para adultos
Una revelación del sexo del bebé que lees en voz alta ante una sala llena de gente, en lugar de una que se hace explotar o se corta por la mitad. El libro sigue ahí después, y esa es toda la diferencia con el confeti.
Las páginas anteriores al final van de las apuestas. Todo el mundo tiene una teoría y nadie sabe nada: una abuela se guía por la forma de la barriga, una tía por un sueño, un primo pequeño simplemente por lo que le gustaría. Las predicciones se vuelven más disparatadas y se contradicen entre sí.
El título, la portada y todas las páginas anteriores a la última no revelan nada. Ni rosa, ni azul, ni lazos. La respuesta aparece solo en la última página, en una frase corta que merece decirse en voz alta. Esa frase la escribes tú.
Solo si nos la cuentas. Tú nos das la frase de la última página y nosotros la imprimimos. Si prefieres no saberlo tampoco, deja que otra persona rellene ese campo.
Nada. Ni rosa, ni azul, ni lazos, ni nombre. La portada es neutra y festiva, así que puedes dejarla sobre la mesa antes de empezar.
Unos minutos. Está pensado para leerse en voz alta de una sentada, con la última página como final.
Sí. Quienes hacen las apuestas son las personas que nos nombres, así que la abuela, esa tía en concreto y el primo pequeño con opiniones muy firmes salen todos con su nombre.